Mejora tu relación de pareja con Iñaki Vázquez: "No hacer nada es una decisión y suele ser errónea"

crisis de pareja desarrollo personal pareja relaciones

por Ester Ciurana

 

Tengo el placer de compartir a continuación esta entrevista con el doctor Iñaki Vázquez, autor del espacio de terapia online Mente en Positivo, donde ya no importa donde estés para cumplir su objetivo de hacer que te sientas mejor y seas más feliz. Después de más de 15 años ayudando a mejorar la vida de las personas como psicoterapeuta y como co-autor de "Y sin embargo te quiero: Claves para una buena vida en pareja", tiene mucho que aportar en el campo de las relaciones de pareja y comparte con nosotros algunos de los secretos que ha aprendido a lo largo de su trayectoria y cómo ponerlos en práctica fácilmente para ver los cambios que deseamos.

 --------

 

Pregunta: ¿Por qué la gente quiere buenas relaciones pero no las tiene?

Iñaki Vázquez: Porque es uno de los pilares fundamentales para ser feliz. Casi todas las personas coinciden en que para tener una vida satisfactoria, plena, es importante disfrutar de unas buenas relaciones interpersonales y sobre todo una buena relación afectiva, que es un elemento clave. Si eso falla o no está bien, no somos felices. Tener una buena relación de pareja nos proporciona muchísima felicidad y bienestar.

Falla porque nadie nos educa sobre estos temas, no hay en la escuela una asignatura que diga “Relaciones de Pareja: Cómo conseguirlas, mejorarlas y mantenerlas”. Muchas veces nos falta información, no sabemos, nos fijamos en modelos de nuestros padres o del entorno que no son adecuados y no funcionan bien, por eso no conseguimos tener una relación de pareja feliz o adecuada.

Hay otros motivos. A veces también nuestra propia evolución como personas, por nuestras experiencias o situaciones previas, nos lleva a asumir ciertos patrones en las relaciones que repetimos constantemente, de manera no exitosa. Si somos capaces de identificar esos patrones que no nos sirven, podremos romperlos para crear patrones nuevos más adaptativos. Ser conscientes de cómo funcionamos en cuanto a las relaciones de pareja, que cada persona lo hace de una determinada manera guiado por su experiencia previa y los patrones que ha tenido en sus padres o en su entorno, que muchas veces no son los más funcionales o adecuados, hace que podamos modificarlos para ser más felices.


P: ¿Qué es una buena relación de pareja para empezar? ¿Y una mala relación?
I.V: La buena relación de pareja es la que nos proporciona estabilidad, seguridad, afecto, intimidad, apoyo en nuestros proyectos y, a la vez, un proyecto común. Un proyecto vital junto a esa otra persona, no un proyecto personal ni el suyo, sino el que los dos construimos juntos. Por ejemplo, si queremos formar una familia, tener niños o no, cómo nos gusta pasar el tiempo, qué nos gustaría conseguir en el futuro, dónde quisiéramos vivir, cómo nos gustaría que fuera nuestro trabajo en el futuro conjunto, cómo nos imaginamos ya más mayores, haciendo qué… Ese tipo de costas, un proyecto de pareja común.

La mala relación es la que no evoluciona. Un pequeño truco para la buena evolución: una buena relación de pareja también es aquella que pasa por crisis de pareja. Las crisis son normales en las relaciones de pareja y una buena relación sabe cómo superarlas y crecer con ellas. Lo anterior, todo lo bueno de protección, afecto, sexualidad también, proyecto común... esto es muy bonito pero también incluye crisis, altibajos, que una buena relación sabe cómo superar con éxito para crecer.

La mala relación de pareja es la que no crece, está atascada, no se adapta y nos hace sufrir, nos hace padecer, gastar energía, estar tristes. No nos proporciona satisfacción ni seguridad. Y que está en crisis o que tiene problemas, baches, y repite constantemente los mismos esquemas que no le llevan a avanzar. Aunque haya amor, aunque te quieras. Independientemente de que nos queramos. A veces te puedes querer mucho pero no funciona la relación porque haces las cosas mal, no sabes cómo hacerlas de otra manera. Se basa en lo que haces en la relación, en observar, saber, tener conocimiento de cómo funcionan las relaciones y luego introducir cambios que te lleven a evolucionar.


P: ¿Es tan difícil como parece mejorar nuestras relaciones?
I.V: No pero tenemos que tener la información adecuada, que es lo que yo voy a dar en la charla el próximo día. Porque luego los cambios no sólo son pequeños y fáciles, la mayor parte de ellos, sino que son placenteros. No es un esfuerzo, no es un estrés mejorar las relaciones sino que es placentero, es divertido incluso. Lo que pasa es que no sabemos cómo hacerlo. No es difícil pero hay que saber cómo. Y luego además cuando sabemos cómo es más divertido y fácil de lo que parece.

Los patrones no se borran, se sustituyen por otros. Los hábitos, los negativos, no los quitamos, no se elimina un hábito, se sustituye por otro mejor. Se trata de introducir hábitos positivos en la relación.

P: ¿Por qué seguimos en malas relaciones?
I.V: Primero porque nos da miedo cambiar, nos acostumbramos a lo malo y nos da seguridad aunque estemos pasándolo mal. Entonces la incertidumbre de quedarte solo y tener que volver a empezar, buscar una nueva relación, no saber qué va a pasar en el futuro, a veces puede más y hace que nos quedemos enganchados en patrones de relación que no nos benefician en absoluto. Ése es un aspecto.

Luego a veces las relaciones muy intensas, pasionales, aunque sean negativas y un poco disfuncionales también son adictivas. Puede que nos volvamos adictos a la adrenalina de las discusiones, reconciliaciones y todo eso, que a la larga aboca a la destrucción porque lleva al sufrimiento y a pasarlo mal.

Por una parte, nos acostumbramos y nos dan seguridad, aunque sea malo, porque nos da más miedo irnos, dejar la pareja y quedarnos solos, y, por otra, a veces estamos enganchados a un tipo de relación negativa pero que nos tiene adictos.


P: Cuándo es mejor cortar una relación?
I.V: Hay situaciones varias. Pero, en el extremo, lógicamente cuando la violencia o la agresividad se hacen presentes en una relación de pareja, debemos cortar. Cuando se pasa un límite.

Y en el otro extremo está el desamor, cuando ya no hay amor por la otra persona, no tiene sentido seguir. Aunque discutamos y estemos peleados, si hay amor siempre se pueden hacer cambios para mejorar. Pero si no hay amor, no tiene sentido continuar. Tiene que haber amor, vínculo amoroso. Que no es lo mismo que enamoramiento. Una cosa es el enamoramiento del principio, romántico, y otra es el amor. Pero hay parejas que ya no se quieren, que se han dejado de querer, entonces ahí no tiene sentido continuar para nada la relación.


P: ¿Y qué entenderías por que se quieran?
I.V: Que hay un vínculo emocional fuerte que te ata a esa persona y que tú deseas el bienestar de esa persona casi por encima del tuyo, por sí mismo, sin nada a cambio, yo deseo que la otra persona sea feliz sin buscar nada a cambio. 


P: ¿Cómo dejar de poner excusas y cambiar?
I.V: No queda otra que tomar acción, podemos darle vueltas a la teoría pero llega un momento que no queda otro elemento que hacer algo y tomar conciencia que no hacer nada es una decisión y suele ser errónea, y que es mejor lanzarse sin tenerlo todo claro, sin que esté todo seguro, sin saber qué va a pasar. Es mejor siempre tomar esa acción que quedarte quieto o repetir lo mismo de antes. La información adecuada y un empujoncito a tiempo para dar el primer paso, es fantástico para empezar a cambiar cosas, se puede hacer.


P: ¿Cómo atraer a las personas adecuadas y no repetir siempre los mismos patrones?
I.V: Por una parte, para atraer a la persona adecuada tienes que estar contento contigo mismo, tienes que sentirte a gusto contigo mismo, tienes que quererte tú a ti mismo. Si tú te quieres a ti mismo, te sientes bien contigo mismo, eres feliz contigo mismo, atraerás a personas que te quieran también, que te cuiden y te respeten como tú lo haces a ti mismo. Pero tienes que empezar por ti mismo, a respetarte y a quererte, para atraer a esa persona que también lo haga de esa manera.

Por otra, tienes que renunciar a que la otra persona complete lo que a ti te falte, así evitaremos patrones negativos. La otra persona no está ahí para completarte, aunque os complementéis después en cosas, pero no está en frente de ti para suplir tus carencias, te va ayudar a superar tus carencias pero no es el responsable de cubrirlas o de suplirlas. Hace equipo contigo para que tú crezcas como persona y tú haces equipo con el otro para que el otro crezca como persona, pero no suples las carencias del otro ni él las tuyas sino que os ayudáis a superarlas. Este sería el truco. Si aceptas que es para ayudarte a crecer como persona y no suplir lo que te falta, eso hará que atraigas a las personas adecuadas a tu vida.


P: ¿Qué has aprendido de tus propias relaciones?
I.V: ¡Que pregunta más larga! Pues muchas cosas, qué sé yo, todo esto que te cuento y que pongo en el libro. Tres consejos muy fáciles:
1. Que la comunicación es muy importante en la relación de pareja, es un elemento importantísimo.
2. Que tener un proyecto común también lo es.
3. Y que el tercer elemento es tener una buena sexualidad. Tener una vida sexual satisfactoria es importante en la relación de pareja. Satisfactoria no es todos los días tres veces, lo que a la pareja le guste y esté bien, una vez a la semana o lo que sea pero que sea satisfactorio y equilibrado para la pareja.

Y también otro tip que digo en mi último video, que para que la relación de pareja funcione tienes que sentir que es fácil, que la relación avanza a favor del viento, que los pasos con tu pareja no son un esfuerzo, sino que todo fluye relativamente de manera fácil. Si cada paso que das con tu pareja, es un esfuerzo, una discusión, una bronca, una historia, algo va mal. Generalmente una relación para que sea en el futuro exitosa debe fluir de una manera relativamente fácil aunque haya problemas. Que haya discusiones se puede arreglar pero si hay discusiones constantes por todo, ya es un motivo para consultar y para ver qué está pasando. Si no salimos de la discusión y no sirve para llegar a un acuerdo, resolverlo y haber crecido un poquito como pareja, algo está pasando.


P: ¿Cuál es el problema más común?
I.V: Éste, la falta de comunicación, dificultades de comunicación, que lo que yo digo no lo entiende el otro, no le llega, no lo digo claro, no lo escucha bien y lo que me dice yo tampoco lo entiendo bien, no nos entendemos al comunicarnos: éste es el primer problema, el más frecuente en las relaciones de pareja. También está la infidelidad, problemas sexuales, problemas con los hijos y con las familias de origen (los suegros y las suegras), que se meten y rompen un poco los límites intergeneracionales.


P: ¿Y cuál es la solución a la falta de comunicación?
I.V: Bueno ahí hay muchas cosas a aprender, como tips fáciles: el primero sería la empatía, ponerte en el lugar del otro y entender desde su punto de vista lo que desea, lo que quiere, lo que sea. No desde mi punto de vista, lo que yo quiero, sino entender lo que el otro puede querer. El primer paso es la empatía y ponerte en el lugar del otro. Y luego hay otros veinte consejos más pero no me extiendo.

P: ¿Cómo saber cuando un problema es tuyo o del otro, o de los dos?
I.V: Tienes que tener una capacidad para observarte a ti mismo importante, para mirar hacia dentro y reconocer tanto tus partes buenas como tus partes malas. El otro es un espejo estupendo, en el que reflejar tus propias debilidades o carencias o dificultades. Si sabes leerlo, a través de sus ojos, es una oportunidad magnífica para tú crecer como persona pero tienes que tener un poco de capacidad para observarte a ti mismo y ser crítico con eso.

P: ¿Qué podemos hacer esta semana para mejorar nuestra relación de pareja?
I.V: Super fácil, un ejercicio muy sencillo: apunta en un papel diez cosas que te gusten de tu pareja y que el otro haga lo mismo, tu pareja, y luego, en un rato, os juntáis los dos y os las leéis y explicáis el uno al otro, por qué os gusta lo que os gusta del otro.

Esta pequeña tarea ya sólo en sí misma da mucho en la comunicación, en la comprensión, un montón de cosas, en la intimidad, para mejorar nuestra relación de pareja. Primero, te enfocas en lo bueno y cuando te enfocas crece, entonces tú ya vas a esforzarte por ver cosas buenas en tu pareja y, luego, diez cosas, que son más de lo que parece. Lo vas a ver, vas a identificarlo, va a crecer, se lo vas a decir, el otro lo va a saber. Y las expectativas mías de que "yo veo esto", van a hacer que el otro también las agrande.

Es el Efecto Pigmalión, se da vida a la estatua con el deseo que se convierta en realidad. Como en la película My Fair Lady, donde el protagonista le enseña a la chica de un barrio pobre a comportarse como una dama: las expectativas del profesor hacen que el alumno sea mejor, solamente por la expectativa de que va a ser mejor. El mismo alumno con el mismo coeficiente intelectual con un profesor que cree que va a ser capaz va a aumentar sus resultados positivos. Si no lo creo, que va a ser capaz, no crecerá tanto, entonces la expectativa mía hace crecer al otro. Sólo ese secreto tan sencillo aparentemente tiene mucho potencial.

Es muy importante de quién te rodeas y tu pareja más importante todavía. Si ella te ve con ojos de "tú puedes hacer mil cosas, yo espero de ti lo mejor", hace que tú des lo mejor de ti. Si te ve con ojos pequeñitos, de "no vales para nada, eres una inútil, dónde vas si todo lo haces mal..." ¿para qué vas a intentarlo? Tú misma también vas a empequeñecerte. Estar con una persona que siempre te está diciendo lo mal que lo haces, que no te permite crecer, sería una muy mala relación. Tu pareja tiene que admirarte de alguna manera y también transmitirte esa admiración por lo que tu haces. Y animarte a crecer como persona. 

-------

Iñaki hará una clase en directo de 1 hora donando el 100% de los beneficios para aquellos que quieran aprender las claves para mejorar su relación de pareja con sesión de preguntas al final el miércoles 16 de septiembre, puedes ver los detalles aquí.



Older Post Newer Post